Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A una breve escapada desde la ciudad, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://asiyaxazd626718.slypage.com/40851430/fincas-de-cundinamarca-el-encanto-privado-de-la-sabana